La cirugía robótica: una realidad en América Latina Estado
del arte de la implementación de la cirugía robótica
en México y otros países latinoamericanos. Introducción
Desde 1993, en todo el mundo se han realizado más de 300.000 procedimientos laparoscópicos asistidos robóticamente con el sistema AESOP, en especial colecistectomías, que ocupan más del 60% de los casos. En Colombia, el ginecólogo A. Lucena adquirió la primera unidad robótica AESOP modelo 1000, en 1994. En Tijuana, México, el 26 de junio de 1996, en el Hospital General Regional número 20 (HGR 20), del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se intervinieron los primeros casos con cirugía robótica, por parte del autor y el doctor Carbajal. La experiencia se concluyó en varios hospitales mexicanos para un total de 20 procedimientos con el AESOP 1000: catorce colecistectomías, dos fundoplicaturas, una plastia tubárica y tres hernias preperitoneales. Seis semanas después se regresó el sistema a la compañía fabricante (Computer Motion). Previamente, el 12 de junio de 1996, el doctor Mosso practicó la primera colecistectomía laparoscópica asistida con brazo robótico industrial adaptado para cirugía, el PUMA 6000, de IBM, en modelos porcinos. Luego, en el año 2001, el ingeniero Minor desarrolló el primer robot para cirugía endoscópica con tecnología mexicana, llamado "Tonatiuh", por los antiguos aztecas [2-4]. En 1997, A. García Ruiz, cirujano mexicano, realizó en la Cleveland Clinic una investigación con el robot Zeus, en el Centro de Cirugía de Mínima Invasión en Ohio, donde demostró la factibilidad de hacer suturas endoscópicas rápidamente y con mayor precisión, en comparación con el sistema tradicional; esto es de gran ayuda en los procedimientos en los que se utilizan suturas más pequeñas, en los cuales la técnica manual es menos precisa y más lenta. Por lo anterior, se propuso especialmente para microcirugía endoscópica [5]. En 1998 se realizaron varios procedimientos en fertilidad (diez reanastomosis de trompas de Falopio), con éxito en el 50% de las pacientes [6]. El mismo año, en el Hospital Torre Médica, de Ciudad de México, el doctor Carbajal, junto con cirujanos mexicanos y de Europa y Estados Unidos, con la compañía Intuitive, realizaron el primer estudio de cirugía del hiato y de la vesícula biliar (Proyecto D?Vencí), con un robot diseñado originalmente para cirugía abierta, en el área militar. La patente fue vendida a una compañía privada norteamericana, que lo adaptó para cirugía endoscópica. Se presentaron alrededor de 250 casos a la FDA, para su aprobación. En octubre de 1999, en el HGR 20, del IMSS, con un AESOP 3000 se realizó el primer Curso Latinoamericano de Cirugía Robótica, que duró dos semanas y contó con el aval de la Asociación Latinoamericana de Cirugía Endoscópica (ALACE), la Asociación Mexicana de Cirugía Endoscópica (AMCE) y la Asociación Mexicana de Cirugía General (AMCG). Ello permitió que más de veinte cirujanos entraran en contacto y entrenaran con un robot. En noviembre del mismo año se inició la primera etapa del Proyecto Zeus, con instrumentos de 3 mm para colecistectomía. El adiestramiento se llevó a cabo en el laboratorio de cirugía experimental de la empresa Computer Motion, en Goleta, California, y consistió en la realización de nudos intracorpóreos en la arteria y el conducto cístico, en modelos porcinos. En el HGR 20, del IMSS, permaneció el robot Zeus por tres semanas. Durante este periodo también se tuvo el honor de recibir la visita del doctor Kurt Semm, en Tijuana, considerado el padre de la laparoscopia moderna y quien sostenía que el futuro de la cirugía es la robótica. De septiembre a noviembre del 2001 se llevó a cabo la segunda etapa del Proyecto Zeus, en Ciudad de México. Consistió en la realización de cirugías del hiato y la vesícula biliar, con el nuevo sistema de micromuñeca de 5 mm, del robot Zeus. En el año 2001, Brasil adquirió varios sistemas AESOP 3000 con activación de voz. En septiembre del 2002, se hizo la vinculación de los ingenieros del Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnología Digital (CITEDI) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el doctor Acho, los ingenieros Barba y Ponce y los cirujanos del HGR 20, del IMSS en Tijuana, y se inició un proyecto basado en un robot prototipo Pentaxis, de Industrias Espro, de Tijuana, y el CITEDI, con 5 grados de libertad y con fines educativos. Se hicieron modificaciones importantes al software, y en octubre 7 del 2003 se completó la fase I del primer robot bajacaliforniano para sostener el telescopio de laparoscopia, con activación de voz en español: se bautizó con el nombre de Tcipakomat (divinidad de los kumiai, antiguos habitantes de la región San Diego-Tijuana), y actualmente se encuentra en la fase II de experimentación. En el IMSS se desarrolló un Programa Educativo de Cirugía Robótica por competencias, avalado por la ALACE. Se encuentra en catálogo bajo los diplomados de Alto Nivel de Especialización desde el año 2001 y se imparte con regularidad. Con ello se ha logrado que la mayoría de los cirujanos disminuyan sus tiempos operatorios del segundo procedimiento, entre 25 y 50%. Los actuales diplomados incluyen a cirujanos generales, ginecólogos, urólogos y cirujanos pediátricos. Quirófano
inteligente |
Sistemas
inteligentes La medicina basada en la evidencia, la bioética, los derechos humanos, la capacidad de crear grupos de trabajo y los sistemas didácticos hacen que los sistemas inteligentes, la realidad virtual, la robótica, la realidad aumentada, etc., se integren cada vez mas al área humanística de la medicina y la cirugía [7-9]. La robótica ayuda a mejorar la destreza y la precisión, y reduce el tiempo quirúrgico, con los consiguientes beneficios para los pacientes, quienes deben ser siempre el fin inmediato. Estado de
desarrollo Podría llegar el momento en que las personas tengamos más partes biónicas o robóticas que humanas, y que nuestra sobrevida alcance los 150 años. Sistemas cada vez más inteligentes, con mayores capacidades, que obligan a reflexionar sobre lo humano y lo robótico. Quizás en quince años, o menos, la genética sea capaz de crear arterias coronarias que no se ocluyan o cambiar el metabolismo para no formar cálculos vesiculares. Es muy probable que ya se esté haciendo cirugía robótica en otros países de Latinoamérica. Infortunadamente, en el pasado Congreso Mundial de Cirugía Endoscópica 2004 no observamos publicaciones. De buena fuente sé que en Colombia el cirujano N. Zundel ha utilizado algunos sistemas. En Quito, Ecuador, M. Cortés, del Hospital Metropolitano, está muy interesado; en Brasil, R. Cohen está en contacto con estos sistemas. Esperemos que presenten más trabajos en congresos internacionales o que publiquen sus experiencias. |
Un hecho
sobresaliente por primera vez en el mundo Conclusión Referencias |